Pocas cosas marcan tanto una primera impresión como una sonrisa. Y cuando la tuya no te convence, se nota. Te tapas la boca al reír, sales siempre por el mismo lado en las fotos y hablas un poco más cerrado de lo que hablarías. Ese desgaste del día a día es lo primero que queremos quitarte de encima.
Por eso antes de comenzar un tratamiento de estética dental en Villafranca del Castillo valoramos la proporción de tus dientes, la línea de la encía y los rasgos de tu rostro y escogemos siempre la técnica que menos tejido sano necesite tocar.
Planificamos el resultado antes de empezar, para que sepas a dónde vamos desde la primera visita.
Una carilla es una lámina muy fina que se coloca sobre la cara visible del diente y corrige de una sola vez su color, su forma y su tamaño.
Según el caso las hacemos en composite, modeladas directamente en la consulta o en porcelana y cerámica de laboratorio, más resistentes y más estables de color con los años.
Te explicamos la diferencia de precio y de duración entre unas y otras antes de que elijas, porque no siempre compensa la opción más cara. El desgaste del diente es mínimo y el tratamiento suele resolverse en pocas visitas en nuestra clínica.
Cuando un diente está muy destruido, por una fractura, por una caries grande o después de una endodoncia, reconstruirlo con un empaste deja de ser suficiente. La corona lo envuelve por completo, lo protege de romperse y le devuelve la forma y la fuerza necesarias para que vuelvas a masticar de ese lado sin pensarlo.
Cada corona se fabrica a medida a partir de las medidas de tu boca, y el material se elige en función de dónde vaya colocada. En los dientes que se ven priorizamos la cerámica, que reproduce la translucidez del esmalte natural, mientras que en las muelas, valoramos otras opciones contigo.
El café, el té, el tabaco y el simple paso de los años van apagando el color del esmalte. El blanqueamiento lo aclara varios tonos sin desgastar el diente. Es, con diferencia, el tratamiento que más cambio consigue por lo poco que interviene sobre tu boca.
Antes de empezar comprobamos que las encías estén sanas y que no haya caries ni sensibilidad sin tratar, porque de eso depende que el proceso sea cómodo y que el resultado aguante. A partir de ahí elegimos entre las sesiones en clínica, las férulas para hacerlo en casa a tu ritmo o la combinación de las dos, que suele ser lo que mejor funciona. Y te explicamos qué hacer después para mantener el tono el mayor tiempo posible.